miércoles, 25 de noviembre de 2009

Vivir sola.

Por lo menos si vives sola puedes hacer lo que te de la gana, tener tus manías, todo ordenado o desastrado, da igual. Hacer lo que quieres cuando tu quieres sin tener que mirar por nadie más.

Por el contrario, si vives en compañía debes guardar unas formas, mantener una higiene, tenerlo todo ordenado... pero se soporta porque estás con otras personas, estás en sociedad, y aunque tenga sus defectos, lo necesitamos y nos gusta.

Ahora bien, cada persona es un mundo, tiene una manera de ser, de estar, de ordenar, de desorganizar...

¿qué ocurre cuando tu compañía no es la deseada? Cuando los intereses de cada uno no convergen en ni siquiera un mísero punto? Cuando estás bajo el mismo techo de otra persona que vive en un mundo paralelo?

Es como estar sola, ¿no?

Pero sin embargo no nos sentimos igual.

No tenemos esa vida social que tanto nos gusta pero si nos quedan los defectos, tú no puedes tener tu libertad y encima ves dónde acaba la de la otra persona.

¿qué ocurre si esa compañía la multiplicamos por tres? Lógicamente habrá con unas personas con las que tus intereses coinciden más y otras con las que menos, pero si esas personas eran desconocidas para ti hace escasos dos años,¿realmente las conoces? ¿sabes cuales son esos intereses que deben coincidir con los tuyos?

Tú nunca has estado en otro lugar que no sea tu casa, tu hogar, dónde tu madre te arropa y evita que te tengas que preocupar por cualquier cosa.

¿Te conoces a ti? ¿sabes cuales son tus intereses?

Hay cosas que saltan a la vista; la personalidad de cada uno y sus ideologías.

Sabes cuál es la tuya, y por desgracia, sabes muy bien cuál es la del resto.

Inmediatamente identificaste tu polo opuesto, y sin querer le llenaste de prejuicios que poco a poco han ido rasgando tu forma de juzgar su personalidad.

Todo lo que hace se ve justificado por su personalidad. Realmente no conoces casi a esa persona, pero te atreves a encasillarla en todo momento sin pararte a pensar si será verdad o no.

No te gusta su manera de ser, pero la entiendes (puesto que es justamente lo contrario a ti) y lo respetas.

Lo respetas hasta el punto en el que te tornas como ella para satisfacer sus necesidades y evitar conflictos. Eso te hace pensar ¿Ella pensará que somos iguales? O realmente es como yo, tan parecida que está actuando como no es sólo para tenerme contenta?


La pregunta se queda en el aire ya que no hay manera de conocer la respuesta.

comunicación, ¿qué es eso?



Como hemos dicho antes, esta convivencia se alarga a dos personas más de las cuales todavía no se ha hablado.

La segunda persona, la ves más afín a ti. También tiene interés en hacer de esta casa un hogar y evita en todo momento los focos de discusión tapándolos antes de que se hagan más grandes.

Es la alegría de la casa, al contrario de la persona anterior que me recuerda a una sombra.

Con ella no pasa nada si tienes un error, ella también los puede tener. Los defectos disminuyen, y si los hay no importa porque puedes dialogar con esa persona.

Aún así la conversación no es fluida, me recuerda a una conversación de ascensor dónde día a día se repiten las mismas preguntas que acaban en el mismo lugar.

Nadie muestra interés por nadie.


Silencio, nerviosismo. Ahora le toca el turno a la tercera persona. Según el esquema que hemos seguido para narrar esto, deberíamos empezar a narrar a nuestra cómplice, a esa persona amiga con la que nos gusta estar, con la que no hay defectos y siempre se puede dialogar.

Pues no. Y ahí el motivo de estas líneas.


Se puede estar rodeado de gente y estar solo.

1 comentarios:

  1. Tu gran frase para acabar, se te llena la boca diciendola.

    Pero por una vez te la voy a rebatir.

    Se puede estar sola, y rodeada de gente.

    Yo lo he visto y tristemente a raiz de la operación, pero mucha gente se ha interesado por mi, gente que nunca pensaria que se preocuparian. Y no hablo de un simple mensaje en el tuenti, no, hablo de llamar, de preguntar.

    Me he visto gratamente sorprendido en algunas personas, y en otras pues bueno me lo imaginaba.

    saluDOS

    ResponderSuprimir

y dijeron por aqui...