Lo conozco hace tiempo, al principio no le hice caso, lo vi lindo y demás, pero yo estaba ocupada.
Pero ahora estoy soltera, o eso creo, y él también.
Poco a poco nos hemos ido acercando y hablando un poquito más, y después de varios intentos fallidos, por fin quedamos anoche.
Me recibió en su casa y cómo buen anfitrión me enseñó el ático en el que vive. 2 baños, 3 habitaciones, 1 super terraza... y una cerveza para cada uno.
Empezamos a hablar para conocernos un poquito más y estaba todo el tiempo atento a que no tuviese frio, que no me faltase cerveza, que estuviese cómoda... y otra cerveza para cada uno.
Empezaron las cosas en común. Que si el mismo estilo de vida, las mismas ambiciones, inquietudes... y otra cerveza.
Me enseñó las fotos de su último viaje, Marruecos, me enseñó todas las fotografías, tan bonitas, sacadas a las mismas cosas que habría sacado yo, a las pequeñas cosas, fijándose en los detalles... y me las comentó. Me acordé de Á. y su viaje a China... ¡qué diferencia! Las comparaciones son odiosas, pero se notaba que él tenia ganas de que supiera todo lo que había hecho, me habló también de sus cosas de clase, me enseñó hasta el programa que utiliza... ¡eso nunca lo hizo Á.!
Este chico es como un libro abierto que sabes que quedan muchas páginas por leer, y que le quedan muchas páginas por escribir también.
Estoy en una nube recordando la pasada noche.
Me sentí feliz.
Estaba con él agusto, sin ganas de irme, sin nudos en la garganta, riendome y siendo yo sin miedo a ser juzgada o mal interpretada.
Hacía tanto tiempo que no me sentia así...
Cuando llegué a casa y vi el cepillo de dientes de Á. bajé de la nube. Todo había pasado.
No sé cuáles son sus intenciones, y no lo conozco tanto como para vaticinar algo, pero yo pienso en él y sonrio, voy a clase con más ganas que nunca porque sé que le voy a ver, si llego y no le veo se me hace un nudo en el estómago, y cuando suena la puerta y aparece él porque he llegado tarde, me invade una risa floja que intento disimular, procuro no mirarlo, pero las mariposas en la barriga están ahi revoloteando todo el tiempo, como ahora mismo.
Supongo que no saldrá nada de aquí, pero yo me conformo con esta ilusión, con esta indecisión, con el no saber que va a pasar... vamos, en estar como una quinceañera.
Siento que la vida no es tan asquerosa como la estaba viendo últimamente, que la primavera ha llegado, y qué que fuera 22 de abril y que quedasemos 2 a 2 quizás signifique algo.Pero ahora estoy soltera, o eso creo, y él también.

Cuanto tiempo sin escribir, no? Echaba de menos tus escritos :)
ResponderSuprimirEste me ha gutado mucho porque describe la situación que estoy viviendo ahora, excepto por que yo seguro que estoy soltera
Un beso!
Pero que maravilla de entrada. Me agrada mucho esto que estas viviendo en este momento, que bueno es despejar la mente con cosas que te hacen feliz, no es malo la ilusión mientras no haga daño. Pero es totalmente distinto, Sea A, con este chico, aunque se que es dificil comprar, hay que tratar de evitarlo. No te desanimes. Me ha gustado eso de que ya no vez la vida tan asquerosa. Y con varias cervezas encima, que linda es al vida
ResponderSuprimirEl dos es el sentido de la vida.
ResponderSuprimirsaluDOS